domingo, junio 23, 2024
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“Una extraña que conocí en la playa me donó su riñón”

Era posible que a Lucy Humphrey solo le quedaran unos pocos años de vida, hasta que hizo un viaje a la playa con su pareja y sus dos perros, que le cambiaría la vida para siempre.

Después de vivir durante más de una década y media con lupus, una afección que causa inflamación en el corazón, los pulmones, el hígado, los riñones y las articulaciones, sus riñones comenzaron a fallar. A pesar de las diálisis, en 2019 le dijeron que, sin un trasplante, su vida podría extenderse solo por unos cinco años.

Poco antes de eso, Lucy, de 44 años, y su pareja Cenydd Owen, de 49, ambos de Caerphilly, un condado en Gales, compraron una autocaravana para llevarse a sus perros, dos dóbermans llamados Jake e Indie, de paseo los fines de semana.

Pero los planes de usarla quedaron en suspenso porque Lucy tenía que someterse a un tratamiento.

Habían planeado un descanso de dos días en Aberystwyth, otra localidad en Gales, en junio de 2021, cuatro años y medio después de la insuficiencia renal que sufrió Lucy.

 

Katie, Lucy y CenyddKatie, Lucy y Cenydd
Lucy, Katie y Cenydd en el hospital.

 

Pero se encontraba demasiado enferma para viajar tan lejos. Así que, en cambio, decidieron ir a la más cercana playa de Cold Knap en Barry, en el sur de Gales.

Lucy y Cenydd estacionaron su autocaravana frente a la playa y prepararon una parrillada acompañados de sus perros.

«Indie se acercó a esta mujer que estaba a unos cien metros de distancia», cuenta Lucy.

«Seguía yendo y viniendo a donde ella estaba y nosotros la llamábamos una y otra vez para que regresara a donde estábamos, porque obviamente un dóberman grande puede ser un poco intimidante».

«Pensamos que tenía comida o algo así y Cenydd seguía llamándola. Al final fuimos a disculparnos con ella».

La desconocida era Katie James, una mujer de 40 años, de Barry.

 

 

Katie y Lucy con los perrosKatie y Lucy con los perros

 

«Fue una locura porque en realidad pasamos por donde estaba Katie cuando íbamos hacia nuestro lugar en la playa e Indie siguió regresando a donde ella estaba», cuenta Cenydd.

Estaba sentada en la playa haciendo tejido de gancho, croché, y resultó que no le importaba que Indie se acercara a ella.

«En realidad, la estaba pasando bastante mal, así que la invité a nuestra parrillada», cuenta Lucy.

«Se acercó, trajo una bebida y me ofreció un poco».

«Cenydd le explicó que no podía beber porque estaba sometiéndome a diálisis. Y preguntó: ‘oh, para qué es eso’, y él dijo que estaba a la espera de un trasplante de riñón».

Sorprendida, Katie les dijo: «¡Acabo de entrar en el registro de donación de riñón!»

«¿A quién vas a donar tu riñón?», le preguntó Cenydd.

«A cualquiera que lo quiera», respondió Katie.

Katie y Lucy intercambiaron números y se comunicaron con un coordinador de donantes al día siguiente.

«Se hizo todas las pruebas y resultó que era una donante perfecta (para emparejar con Lucy)», cuenta ella.

«Un cirujano nos dijo que hay 1 probabilidad en 22 millones de encontrar la combinación perfecta, y eso es lo que necesitaba porque tengo lupus».

«Tomó un poco de tiempo para que el trasplante se realizara, ya que la situación con el covid estaba ocurriendo en ese momento, por lo que se mantuvo posponiendo».

En el período previo, Katie creó un grupo en WhatsApp llamado The Kidney Gang (La pandilla del rinón).

 

 

Katie y Lucy en el hospitalKatie y Lucy en el hospital
Lucy y Katie recuperándose del trasplante en el hospital.

 

 

«Nos mantenía al tanto sobre todas sus visitas al hospital, nos enviaba mensajes de voz y fotos», recuerda Cenydd.

«Todavía tengo todas las grabaciones y lo emocionada que se sentía porque estaba haciendo algo bueno. Es simplemente disparatado, una absoluta extraña y Lucy recuperó su vida».

«Durante los últimos cinco años, no podía beber nada (alcohólico) y estaba limitada en cuanto a lo que podía comer. Ahora, puede comer y beber lo que quiera y estamos empezando a recuperar nuestra vida normal».

A pesar de las complicaciones en las primeras semanas tras la intervención, Lucy dijo que el trasplante, que tuvo lugar el 3 de octubre de 2022 en el Hospital Universitario de Gales, en Cardiff, fue un éxito.

«Entramos juntas el domingo, y el lunes por la mañana nos bajaron, me sacaron el riñón y se lo pusieron a Lucy… ¡y listo!», dice Katie.

«Me siento muy afortunada de haber conocido a Lucy, sé que funcionó y que ella está viviendo su vida. Para mí, no ha habido nada negativo en absoluto».

 

Lucy, Cenydd y KatieLucy, Cenydd y Katie
Ahora Lucy, Cenydd y Katie se reúnen con regularidad.

 

«Me siento muy orgullosa de mí misma, a veces me da vergüenza, aunque cada vez que salgo con mi abuela, ella le dice a un extraño: ‘Mi nieta donó un riñón'».

«Es lo mejor que he hecho y me siento muy orgullosa de mí misma y mi familia está orgullosa de mí».

María José Santisteban

Historiadora del arte y escritora freelancer. ''Me gusta interactuar con personas que piensan distinto a mí y me dan la oportunidad de ampliar mi perspectiva''. ''Soy defensora de la diversidad y la sostenibilidad ambiental''.