El conductor del carro fue asesinado.

El conductor del carro fue asesinado. © Archivo El Tiempo

 

En un trágico suceso que ha conmocionado a la comunidad de Cartagena, el líder espiritual de la Iglesia Luz y Esperanza, Luis Felipe Miranda Rodríguez, ha sido asesinado en un acto de violencia sicarial. El lamentable incidente tuvo lugar en plena luz del día, en la avenida del Lago de la ciudad. A pesar de la violencia desatada, su esposa, Milagros García Robles, logró sobrevivir al ataque. Estos hechos tuvieron lugar el pasado domingo al mediodía, cuando la pareja se desplazaba en una camioneta cerca del mercado de Bazurto.

El religioso, de 65 años de edad, era reconocido como líder espiritual y dedicaba su vida a guiar a la comunidad a través de la Iglesia Luz y Esperanza. La Policía Metropolitana de Cartagena informó que, durante el fatídico incidente, el pastor Miranda Rodríguez conducía el vehículo junto a su esposa en las inmediaciones del barrio Martínez Martelo, cuando fueron interceptados por sicarios que se movilizaban en motocicletas. Los agresores abrieron fuego contra la camioneta, disparando múltiples veces. Testigos presenciales relataron que el religioso intentó atropellar a los delincuentes con su automóvil, pero desafortunadamente su reacción fue tardía.

Como resultado del ataque, el pastor Miranda Rodríguez sufrió heridas de gravedad y falleció en el lugar de los hechos. Su esposa, quien se encontraba en el asiento del copiloto, también resultó herida por los disparos y fue trasladada a una clínica cercana. Hasta el momento, se desconoce su estado de salud, ya que no se ha divulgado información sobre su condición médica.

La pareja pastoral lideraba una sede de la Iglesia Luz y Esperanza en el Callejón Yáñez, ubicado en el barrio Olaya Herrera, donde desempeñaban una labor espiritual constante y protagonizaban cultos de manera regular.

Fuentes de la policía judicial han señalado que el crimen podría estar relacionado con conflictos y disputas territoriales. Estas circunstancias se suman al contexto de violencia que ha afectado a la ciudad de Cartagena, la cual ha experimentado un alarmante incremento en el número de muertes violentas en lo que va del año, alcanzando la cifra de 130 casos. Según las autoridades policiales, la mayoría de estos hechos están asociados a ataques sicariales.

La comunidad religiosa, así como los habitantes de Cartagena, lamentan profundamente la pérdida de un líder espiritual dedicado y solidario. Las autoridades continúan investigando este trágico incidente para esclarecer los motivos detrás del ataque y dar con los responsables, con el objetivo de llevarlos ante la justicia y garantizar la seguridad de la ciudadanía.