martes, abril 23, 2024
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Tras 190 años, documento revela la verdadera causa de muerte de Simón Bolívar

El hallazgo del libro donde reposaba el acta de defunción, que permaneció durante 190 años sepultada en la catedral de Santa Marta,permitió conocer detalles inéditos sobre el sepelio de Simón Bolívar. Además, la Registraduría Nacional de Colombia emitió este año el registro civil que certificaba la muerte del libertador de América.

El historiador -oriundo de Plato, Magdalena- William Hernández Ospino fue quien lideró la exploración en el templo religioso, y validó que se trataba del importante documento. Él celebra hoy que luego de un largo tiempo haya sido legalizado este fallecimiento en el país y tenga el reconocimiento del Ministerio de Relaciones Exteriores.

A Bolívar se le administraron los santos sacramentos y siete candelabros gigantes rodearon el ataúd

Aunque el Libertador murió en diciembre de 1830, sólo hasta el año de 1880, el boticario francés Alejandro Prosperó Reverend quien lo asistió durante los últimos día

El papel que está firmado por el presbítero José María Arenas como cura interino del sagrario de la Catedral, no hace referencia a las causas de la muerte del libertador Simón Bolívar. Lo que sí precisa es que “José Antonio Pérez, por instrucción del Cabildo de la iglesia, dio sepultura eclesiástica en una bóveda de la referida catedral al cadáver del excelentísimo señor general Libertador de la República de Colombia, Simón Bolívar”.

También detalla que el fallecido es natural de Caracas y viudo de la señora María Teresa del Toro.

En cuanto al protocolo que tuvieron las honras fúnebres, cuenta que a Bolívar se le administraron los santos sacramentos y se le hicieron honores con siete pozas gratis (candelabros gigantes que rodeaban el ataúd).

Revela además que al sepelio concurrieron corporaciones de la ciudad, generales del Ejército, oficiales y demás sujetos de distinción de la ciudad con asistencia también del clero y señores cura comarcados.

William Hernández señala que el acta llamó el interés de la fundación Alemana Luxburg Carolath, la cual se encargó de gestionar ante la Registraduría Nacional la validación y expedición del registro de defunción del libertador Simón Bolívar, que fue emitido con fecha del 2 de agosto del 2022 y ya reposa en el archivo histórico del Magdalena en la Catedral Basílica de Santa Marta.

Una intoxicación letalhabríacausado la muerte del Libertador

Sobre lo que le originó la muerte a Bolívar en la Quinta de San Pedro Alejandrino, el historiador magdalenense, quien ha dedicado gran parte de sus años a estudiar e investigar este tema, se inclina más por la hipótesis de que se trató de una intoxicación letal con el tratamiento que recibió por la enfermedad que padecía.William Hernández soporta su tesis en que no existe a la fecha un informe concreto sobre los síntomas y complicaciones que pusieron fin a la vida de Simón Bolívar en la capital del Magdalena.

“Aunque el Libertador murió en diciembre de 1830, solo hasta el año de 1880, el boticario francés Alejandro Prosperó Reverend quien lo asistió durante los últimos días, escribió en un diario personal que presume se trató de una tuberculosis”, expresó Hernández.

En los restos óseos del libertador habíaexceso de arsénico y polvo de cantárida

En el informe científico practicado por expertos encontraron que en los restos óseos del libertador había exceso de arsénico y polvo de cantárida

En el informe científico practicado por expertos encontraron que en los restos óseos del libertador había exceso de arsénico y polvo de cantárida

Pero el historiador en su libro que tituló La verdad más allá de la tumba le da mayor credibilidad a sus averiguaciones respecto a las personas que rodearon a Simón Bolívar y la asistencia médica que recibió, la cual considera pudo ser equivocada e incluso mal intencionada.“En el informe científico practicado por expertos encontraron que en los restos óseos del libertador había exceso de arsénico y polvo de cantárida. Llama la atención que ninguna de las dos sustancias son para tratar un enfermo de tuberculosis”, sostiene William Hernández

Por ROGER URIELES

Fuente: El Tiempo