‘Quédese callado’: las confesiones de David Murcia tras 15 años de silencio

El fundador del grupo DMG aseguró que había tenido que ‘aguantar muchas cosas’ para protegerse.

David Murcia habló con la revista Cambio.

David Murcia habló con la revista Cambio.© Archivo EL TIEMPO / Revista Cambio

El cerebro de la pirámide ilegal DMG, David Murcia Guzmán, quien paga una pena de 22 años de cárcel, apareció por primera vez en 15 años para hablar frente a los micrófonos. Esta vez, concedió una entrevista a la revista Cambio.

Murcia, ya de 42 años, se quebró cuando el periodista Iván Serrano le preguntó sobre su prolongado silencio.

Cuando se le preguntó sobre quién podría temer en Colombia sobre lo que Murcia pudiera decir, este aseguró que había personas que podían estar preocupadas por lo que estaba sucediendo justo el día de la entrevista.

A mi todos, los mismos abogados y asesores, siempre me han dicho ‘quédese callado, no diga nada porque es mejor’

“A mi todos, los mismos abogados y asesores, siempre me han dicho ‘quédese callado, no diga nada porque es mejor. Porque si usted dice algo, se le van a venir encima. Lo van a perseguir, van a seguir persiguiendo a su familia y hasta lo puede matar a usted por ponerse decir que le están violando sus derechos humanos. Quédese callado’”, aseguró.Murcia aclaró que esa era la razón de su silencio durante estos últimos 15 años de detención. Luego, se le preguntó si se había arrepentido de dar esa entrevista, a lo que respondió: “No ha sido fácil”.

Yo siempre he sido una persona a la que le gusta ayudar, siempre he sido muy protector y creo que por estar protegiendo a mi familia para que la persigan”, comenzó diciendo. “Para evitarle males a ellos, creo que yo me he aguantado mucha cosa. Para que los dejen tranquilos”, confesó con la voz quebrada.

“Entonces sí, creo que me quede callado mucho tiempo”, concluyó con lágrimas en los ojos.

Para evitarle males a ellos, creo que yo me he aguantado mucha cosa. Para que los dejen tranquilos

En la entrevista con Cambio, Murcia también se refirió a unos señalamientos en contra del expresidente Álvaro Uribe, cuando en 2008 dijo que, quien en ese entonces era el mandatario del país, era “buen presidente pero mal padre”. Esta vez, aseguró: “Fue un momento de calentura, era demasiado joven, sin tanta experiencia. Y creo que esa referencia hizo mucho daño (tanto a él, como a su familia y a DMG) porque tal vez lo tomó personal”.

También se refirió a su detención como un “secuestro”. “Yo fui detenido ilegalmente en Panamá sin mediar una orden de captura (…) No había nada legal, entonces fue un secuestro. De hecho, nunca me leyeron derechos”, resaltó.

Señaló que, tras ser deportado de Estados Unidos, “le violaron el non bis in ídem o principio de no ser juzgado dos veces por los mismos hechos, porque lo tenían que haber dejado en libertad”. “Le pregunté al comandante del operativo: ¿Por qué yo tengo que quedarme preso, si todos los demás están saliendo? Y me dice: Usted sabe que eso es orden presidencial. Su caso depende directamente de Presidencia”, agregó.

Luego de esto, fue trasladado a la cárcel ‘La Tramacúa’, una prisión de máxima seguridad de Valledupar, aunque se suponía que lo iban a recluir en La Picota. Incluso, detalló que había sido vecino de celda del asesino Luis Alfredo Garavito.

EL TIEMPO