miércoles, abril 24, 2024
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Cinco hábitos que hacen pobres a las personas

El tema del dinero es algo que compete a todas las personas, independientemente de cuál sea la edad, ya que tanto pequeños, como jóvenes y adultos lo manejan. Pero el uso que se le da sí varía con base en las necesidades de cada persona.

Sin embargo, muchas veces el patrón que se ha aprendido desde casa es gastar más de lo que se gana y esto no permite que se tenga un buen manejo del recurso, debido a que puede usarse más del necesario en actividades, bienes o servicios que no generarán algún beneficio a largo plazo, por ejemplo.

Y este tipo de conductas mantienen en la ‘pobreza’ a muchas familias. Aunque si bien es cierto que el dinero ya no rinde igual que antes, es importante saber utilizarlo para que se pueda vivir dignamente, pagando lo correspondiente a necesidades primarias como vivienda, alimentación y transporte y empleando otro porcentaje de los ingresos en las deudas que puedan tenerse.

Es por esto que a lo largo de la historia y luego de identificar ciertas conductas herradas, varios medios han enlistado aquellos hábitos o prácticas constantes de algunas personas que no permiten un crecimiento en su economía, porque el dinero no alcanza.

Mdt Academy revela cuáles son estas acciones recurrentes que mantienen pobres a miles de personas.

1. Compras sin sentido. El consumismo se ha apoderado de la mente humana en los últimos años. Por esta razón aseguran que son compras “realmente innecesarias para mejorar nuestra vida y en ocasiones, buscan suplir algún problema momentáneo, un estado mental insatisfactorio o el simple hecho de estar aburrido”.

Una investigación realizada por el Instituto Europeo Interregional de Consumo encontró que “un 33 % de la población adulta (32 % de los hombres y 34 % de las mujeres) tiene problemas de adicción a la compra, de compra impulsiva y de falta de control del gasto; un 18 % de ellos de forma moderada; un 15 % presenta un nivel importante de adicción y un 3 % llega a niveles que pueden considerarse patológicos”.

2. Usar la tarjeta de crédito como un ‘préstamo’. Esto es un craso error, pese a que puede servir para registrar una vida crediticia, ir sumando puntos y obtener descuentos, hacer compras a más de una cuota, generará un cobro de intereses –que generalmente es del 2 % sobre el valor de la compra–, es decir, se termina pagando más de lo utilizado.

Desde el portal Gestión, afirman que se debe tomar en cuenta que “en el momento en que los bancos hacen muchas consultas profundas de tu informe de crédito, les dice a los prestamistas que estás buscando nuevas líneas de crédito, probablemente porque ya no puedes financiar tu estilo de vida”; cuando se solicitan muchas de estas tarjetas, definitivamente no es bueno para el historial.

3. Comprar lo que no se puede pagar. Muchas veces, en aras de impresionar a los demás, las personas compran artículos costosos, más de lo que podrían pagar realmente, pero esto lo que logra es acrecentar las deudas, porque generalmente son compras cuyo pago se extiende a varios meses e incluso, años.

En ese sentido, la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) recomienda verificar los precios de los bienes que se adquieren antes de pagar y analizar las diferentes ofertas y comparar los precios.

4. Perder tiempo para ahorrar unos cuantos pesos: En Mdt, destacan que es importante aprender a valorar el tiempo, dado que, en ocasiones, buscando encontrar un mejor precio, se han perdido horas y horas, que pudieron emplearse en otra actividad.

“Para dejar de ser pobre quizá debes empezar por valorar tu tiempo y así entenderás que eres capaz de invertirlo en otras cosas que te aporten más, no solo personalmente, también profesionalmente. Quizá las tres horas que pasaste buscando las zapatillas que te gustan más baratas, podrías haberlas usado en empezar un curso online sobre finanzas personales”.

“Dejar las cosas para más tarde, mañana, cuando tenga tiempo, cuando sea el momento adecuado, cuando encuentre la oportunidad correcta”, informa Raitit.

5. Tener una única fuente de ingreso. Esto suele ser un problema, cuando se depende de un solo empleo, ya que si en algún momento falta, los ingresos igualmente lo harán, por ello es ideal invertir, bien sea en un negocio o bienes raíces o cualquier oportunidad que sea rentable con el tiempo.

Fuente: Semana