¿Qué está pasando?

Por Divar Briceño

Tres casos noticiosos conmovieron esta se­mana al departamento del Meta: horror causó el hecho del hombre que le prendió fuego al vehículo donde se transportaba su ex pa­reja sentimental; el otro caso es el de una niña, de 4 meses de nacida, raptada; y el escalo­friante hecho de un hijo que mató a su mamá a machete.

¡Que locura! Es real­mente algo difícil de creer, ¿cómo cabe en la mente de la gente tan­ta maldad? ¿Qué está pasando? ¿Cuál será la verdadera solución a eso?.

Pues bien, se aproxi­ma una fecha en la que casi un 95 % de los co­lombianos festejamos la Semana Mayor, o Semana Santa. Todos decimos ser seguidores de un hombre que en­carnó a Dios en la Tie­rra y que fue crucificado hace más de 2000 años. Creemos en Él, mas no le creemos a Él, pues fí­jense que es en sus pala­bras y en su enseñanza en donde encontramos la verdadera cura para este mal que está carco­miendo a la sociedad.

Para qué nos «mata­mos» haciendo peni­tencias, dándonos gol­pes de pecho y viendo películas alusivas a su muerte durante tan solo una semana cuando no le fanatizamos ni una pizca. Él dijo que para los últimos tiempos el amor de muchos se en­friaría, además afirmó que el carácter de los humanos en los postre­ros tiempos era de seres implacables, faltos de afecto; y para la mues­tra es lo que hoy se está viendo.

Deberíamos reflexionar y dejar de verlo sola­mente como un mito, y si es que en realidad confiamos y creemos en Él, es el momento de acercarnos a Jesucristo. Traigo a colación una frase que dijo Él: «Mi paz os dejo, mi paz os doy; yo no la doy como el mundo la da, no se turbe vuestro corazón ni tenga miedo». Jesucris­to está vivo, o como lo dijo un escritor católico colombiano; «El ‘man’ está vivo», así es, Él vive y quiere cambiar el rumbo de las cosas.