Baleados dos niños indígenas

Las víctimas tienen 8 y 14 años, y pertenecen a la comunidad Embera Chamí

El hecho sucedió a las 9 de la mañana del domingo 17 de julio, en la vereda Patio Bonito, de la jurisdicción de Granada (Meta).
De acuerdo con las versiones preliminares, los dos niños, en medio de su inocencia y deseo de alimentarse, pues su situación diaria es precaria en materia alimenticia, decidieron ir a pescar en compañía de otro jovencito, de 15 años.
Según indicaron los chicos, ellos habrían llegado a una laguna ubicada cerca al asentamiento indígena; allí llevaban un promedio de dos horas, cuando, repentinamente, observaron la sombra de una persona, que de inmediato los atacó a bala, sin compasión.
El adolescente que salió ileso del ataque se encontraba a pocos metros de donde estaban sus amiguitos, y observó cómo su verdugo disparaba a sangre fría contra ellos. Luego de las detonaciones del arma de fuego, uno de ellos cayó a la laguna a consecuencia de las heridas sufridas, mientras que el otro yacía en el piso y se retorcía por el dolor.
Utilizando toda la fuerza con la que contaba, el ileso cargó a sus compañeros de pesca hasta su casa; desde allí dieron aviso a las autoridades, y llamaron a una ambulancia que, posteriormente, los trasladó hasta el Hospital Departamental de Granada.
El indígena de 14 años sufrió dos heridas, por lo que tuvo que ser sometido a una cirugía de abdomen; su amigo, de 8 años, registró cuatro heridas, pero ninguna afectó órganos vitales, según indicó el parte médico; fue atendido y hospitalizado, y no requirió de ningún procedimiento quirúrgico. Ambos se recuperaban satisfactoriamente hasta el cierre de esta edición de RH.
El informe oficial subrayó que el arma utilizada para atentar contra los dos menores era una escopeta de perdigones. Esas armas, elaboradas de manera rudimentaria, con tan solo una detonación pueden causar múltiples heridas al blanco escogido, o a quien esté cerca. Está claro que la intención del atacante era acabar con la vida de los menores, al decir de expertos policiales que analizaron el ataque.
Reportero de los Hechos entró en contacto con Albeiro Bedoya, gobernador de la comunidad indígena Embera Chamí, quien manifestó su descontento y el de toda la comunidad frente al reprochable hecho. Aseguró también que la laguna donde los menores se encontraban al momento del atentado pertenece a un predio que llevaba más de diez años abandonado.
Los indígenas Embera Chamí hacen parte de un grupo de desplazados por la violencia armada. Desde hace algunos años habitan en un predio perteneciente al Municipio de Granada, y a la fecha están a la espera de ser reubicados en un lugar legal y autorizado para residir.

Cualquier tipo de violencia contra los niños es reprochable, y no hay razón justificable para atacarlos de modo alguno. Así lo manifestó a este semanario Albeiro Bedoya, al sostener: «No importa si es negro, blanco o indígena, todos somos seres humanos; y nada justifica una actitud tan irracional».
A la fecha las autoridades dicen desconocer al autor del criminal atentado, y los móviles que lo llevaron al desconocido a disparar contra la integridad de dos criaturas inocentes, que solamente pretendían buscar alimentos para suplir el hambre de ellos y de sus familias. Sin embargo, hay quienes aseguran que conocen al autor material del aleve acto. Pese a esas aseveraciones serán las autoridades las que realicen las indagaciones pertinentes para esclarecer los hechos y dar el justo castigo al bandido.

Los menores indígenas se encontraban pescando en una laguna perteneciente a un predio abandonado, cuando fueron brutalmente atacados por un desconocido que, sin compasión, les disparó con una escopeta de perdigones

Uno de los niños tuvo que ser sometido a una cirugía de abdomen, y deberá permanecer hospitalizado por varios días