Víctima en triple homicidio en Nariño

El occiso había llegado hacía un mes a trabajar a una finca en la vereda Cuyanul, distante a tres horas de la cabecera municipal de Policarpa, mismo lugar donde ocurrió la masacre
Diego Fernando García Baquero de 17 años, era residente del municipio de San Juan de Arama, Meta, junto a él fue asesinado otro joven proveniente de Sucre y uno más proveniente del municipio nariñense de Guaitarilla.
De acuerdo con las versiones preliminares, la masacre sucedió a las 8 de la noche del martes 10 de julio; las víctimas fueron encontradas amarradas y con impactos de bala en la cabeza. Sobre los móviles que habrían originado el triple homicidio, las autoridades no se han pronunciado, sin embargo, anunciaron que en el lugar hacen presencia constantemente bandas disidentes y que posiblemente el hecho estaría relacionado con estos grupos armados.
«En Policarpa hace varios meses hacen presencia los grupos armados ilegales del ELN y disidencias de las FARC, pero en la zona han permanecido bandas criminales como el Clan del Golfo», indicó la alcaldesa Claudia Cabrera Tarazona.
Personas de la comunidad manifestaron que las víctimas estaban trabajando en una finca desde hacía aproximadamente seis meses, sin embargo, Reportero de los Hechos logró establecer que Diego Fernando hacía apenas un mes que había viajado al departamento con la esperanza de ganar dinero y ayudar a su familia. «Me voy para que en Navidad tengamos platica y la pasemos bien», serían las palabras que el muchacho le dijo a su padre antes de partir a su viaje sin retorno.
Diego había nacido en el seno de una familia de escasos recursos, su hermano mayor años atrás fue asesinado y sus padres que aún no se reponen a esa perdida, enfrentan hoy el dolor de la partida de otro de sus amados hijos.
Antes de tomar la decisión de irse para Nariño, el muchacho vivía en San Juan de Arama, Meta, junto a sus padres y hermanos menores, allí se dedicaba a jornalear para proveer el sustento para su familia.
Tras conocerse la noticia de su asesinato en el municipio de inmediato se hicieron sentir las voces de solidaridad. Ramiro Moreno, concejal de San Juan de Arama, se puso al frente de la situación y en coordinación con otras autoridades realizó la gestión para que los restos mortales del muchacho fueran llevados de vuelta a su tierra natal.
Tanto la Personería municipal, en cabeza de Fernando Domínguez, como Leidy Ariza, secretaria social, Agapito González, alcalde municipal y con la colaboración especial del sargento Barona, comandante de la Sijín, lograron que cinco días después de la tragedia al fin su familia pudiera recibir el cuerpo de Diego y darle el último adiós.
Sus exequias se llevaron a cabo en horas de la tarde del domingo 15 de julio, en el cementerio local de San Juan de Arama.
En su cuenta de Facebook, Ramiro Moreno publicó el siguiente mensaje, «hoy me acuesto con la satisfacción del deber cumplido, tras dos duros días de labor social llamando instituciones del orden departamental, regional y nacional, para brindarle a una humilde familia sanjuanera la posibilidad de tener el cuerpo y dar cristiana sepultura a su hijito víctima de desadaptados sociales que poco les importa el dolor ajeno. Ya emprendieron camino con el traslado del cuerpo desde Policarpa, Nariño y en las próximas horas lo tendremos acá en nuestra localidad. Agradezco primero a Dios y a la colaboración brindada por el alcalde, el personero municipal, la secretaria social, Gobierno y comunidad sanjuanera que con una solidaridad inmensa aportó su grano de arena, mil y mil gracias, Dios les multiplique. Hoy más que nunca me siento orgulloso de mi pueblo y de mi gente, feliz noche».
Finalizó enviando un agradecimiento especial por el esmero y colaboración por parte de Carlos Millán, gerente de la funeraria Veracruz, quien sin importar la hora y el clima estuvo disponible cumpliendo a cabalidad con el servicio funerario.