Reportero de los Hechos

Trocha 7: una vía llena de huecos

«No es que seamos des­agradecidos por lo que han hecho en esta carretera, sa­bemos que aún no la han terminado, pero más que una queja es hacer caer en la cuenta, ya sea a los alcaldes, o a la Gobernación, que es peligroso transitar de noche por esta carretera; de día se ven los huecos, pero de no­che no son tan visibles», expresó un habitante de Punta Brava.

La situación que sucede en esa vía, así como en otras del departamento del Meta, y como tal en el país de Colombia, las personas que viven cerca o hacen uso de estas carreteras son las que muchas veces pagan hasta con la vida por el estado en que ellas se encuentra.

Varios huecos se cuentan a lo largo de la vía, y pare­cieran adornar la pavimen­tación. En este caso no es como en las redes sociales se publican imágenes, que en otros países simulan que hay huecos al poner parches para reducir la velocidad. La entrada de la vía empie­za desde el sector de Punta Brava, del centro poblado Canaguaro, en jurisdicción de Granada, vía que termina en jurisdicción de Fuente de Oro; gran cantidad de per­sonas circulan por esa ca­rretera y dan testimonio de su pésima condición para transitar.

«Sin mentirle, después de que uno pasa la escuela Jorge Eliecer Gaitán se en­cuentra la cantidad de los huecos, todos de diferentes tamaños. Si fuera solo uno, o hasta cinco, sería admi­sible; pero puedo asegurar que desde esa escuela hasta donde uno llega a un desvío para coger hacia la empre­sa Agropecuaria La Rivera Gaitán, planta extractora de aceite de palma, que está en la Trocha 9, hay decenas de baches; esa es otra vía, dé­jeme decirle que uno llega hasta un puente que no es puente, porque no lo han arreglado, quién sabe hasta cuándo. Desde ese centro de enseñanza hasta el desvío se cuentan como más de 20 hoyos, y en los bordes de la carretera hay algunos que ya se han destruido por peda­zos», manifestó un quejoso, que ha recorrido ampliamen­te el área.

Subrayó el hombre que muchas veces han llenado algunos de los huecos con residuos de construcción, pero por el tránsito de vehí­culos pesado, las lluvias, se disuelven; de nada sirven.