Reportero de los Hechos

Joven ladrón por poco comete su fechoría con un taxista

El victimario fue trasladado hasta la estación de Policía

Marino Ramírez es taxista del municipio de Granada y el último día del mes de septiembre fue víctima de un hombre del cual se omite su identidad por ser menor de edad. La víctima relató lo sucedió para el semanario escrito de la región del Aria­ri, Reportero de los Hechos.

Él se encontraba trabajan­do a las 7 y 30 de la noche en calidad de conductor, se trasladaba por la 9 con 25 cuando un muchacho requi­rió del servicio de taxi.

Marino le dijo al hombre que para dónde iba, él le respon­dió que lo llevara al barrio Juan Bosco. El conductor empezó su recorrido cuando de un momento a otro el jo­ven sacó un cuchillo y se lo puso en la barriga y le dijo «esto es un atraco, no haga nada».

De inmediato Ramírez re­accionó y vio un negocio iluminado por la 19 con 9, allí se encontraban varias personas departiendo unas bebidas; El aprovechó la oportunidad y metió el vehí­culo al negocio, él dijo: «A la de Dios, si me chuza la gente se va a dar cuenta».

Al ver el joven la maniobra del taxista este se bajó del carro y arranca a correr, pero afortunadamente fue atrapado y después llevado hasta la estación de Policía.

El afectado tiene una herida superficial causada por el victimario.

«El ladrón que es ladrón coge cualquier taxi y al que le tocó le tocó, aquí no hay nada que hacer, el pelado estaba hasta bien vestido, uno esta inocente. El ladrón nunca se da a ver que es ladrón, es una persona co­mún y corriente», expresó el taxista.

La inseguridad que viven a diario los conductores de servicio público va aumen­tando, muchas personas que no les gusta trabajar honra­damente buscan la manera más fácil de apoderarse de lo ajeno, causando en varias ocasiones la muerte de se­res que diariamente salen a las calles a conseguir el sus­tento para la familia.

Aunque el joven ladrón no logró su cometido, más adelante lo puede hacer con otra persona. Según lo relatado por el conductor, el delincuente fue dejado en libertad; «El muchacho fue llevado a la estación de Policía y me dijeron que si quería denunciarlo que lo hiciera, pero que al otro día lo dejaban suelto porque era menor de edad, y el hecho no se había consumado».

Señaló que las autoridades deberían estar realizando más controles, porque hay mucho joven en horas de la noche consumiendo sustan­cias alucinógenas.

Mientras tanto Marino Ra­mírez quien lleva residien­do seis años en Granada se tiene que aferrar a la fe de Dios, para que no se le vuelva a presentar otro caso igual o peor.

Destacado:

«El pelado tiene 17 años, el venía de Mapiripán; Hay que estar pendiente con la gente que llega a esta ciudad, la Policía debe estar haciendo más requisas» dijo el taxista.