Reportero de los Hechos

Granadino lucha hace más de cinco meses para que su EPS le autorice una cirugía

Granadino lucha hace más de cinco meses para que su EPS le autorice una cirugía

El chofer de un «carro fantasma» habría sido el autor del estado del joven

Cada minuto que pasa juega en contra de la posibilidad de recuperación de Luis Alfonso García Buitrago, de 29 años. Él es un granadino que, como muchos colombianos, desde hace cinco meses pasó a hacer parte de la interminable lista de pacientes que con urgencia requieren de alguna intervención médica para recuperar su salud. Paradójicamente, a pesar de hacer sus pagos al día y de ser prioritario su estado físico, no es tomado en cuenta por su EPS Cafesalud (ahora Medimás). Esas entidades, supuestamente protectoras de la salud de la gente, por su negligencia e indolencia, han propiciado que muchos pacientes mueran irremisiblemente.

En respuesta a las solicitudes de Luis García, la EPS le manifestó que debía esperar, porque no estaban autorizando ningún procedimiento; así pasaron cinco meses. Ahora Medimás (su nombre fue el único cambio que tuvo) le informó que apenas se realizan dos autorizaciones por mes, y volvieron al mismo punto: seguir esperando hasta que su estado de salud empeore.

El paciente, a la fecha de los hechos, laboraba como guarda de seguridad en un colegio ubicado en el municipio de Mesetas; estaba vinculado laboralmente con la empresa Seguridad Jano. El pasado 9 de enero se levantó entusiasmado, compartió todo el día junto a su esposa e hija, de 6 años. En la tarde se alistó, como todos los días, para salir a trabajar, para llevar el sustento diario a su familia, que desde su conformación ha sido lo más importante para él.

A las 6:30 de la tarde tomó su motocicleta Crypton con rumbo hacia su trabajo. Su turno comenzaba a las 10 de la noche. Pero ese día, por cosas del destino, decidió llegar un poco más temprano. Cuando estaba en el Alto de la Bodega, Luis Alfonso paró, arregló algo en su casco y siguió su camino. Infortunadamente, un kilómetro más adelante un «carro fantasma» lo arrolló, según manifestaron varios amigos; él dice que no sabe de dónde salió el carro, no se dio cuenta en qué momento sucedió el accidente de tránsito que hoy lo tiene postrado en una cama, sin poder caminar ni valerse por sí mismo.

En ese entonces algunas versiones señalaron que el automotor que lo estrelló tomó rumbo hacia el municipio de San Juan de Arama, y que al llegar allí fue guardado en una finca; sin embargo, dicha información no ha sido aún corroborada. García permaneció varios minutos tirado en la carretera, y fue solo hasta que una mujer que transitaba por el lugar dio aviso a las autoridades correspondientes que recibió ayuda. Minutos después fue auxiliado por miembros de la Policía Nacional, que lo trasladaron al hospital de Granada para ser atendido.

Entre las 7:30 y las 8:00 p. m. Luis llegó al HDG; de inmediato lo ingresaron al quirófano, debido a las graves heridas sufridas. Tres fracturas en una de sus piernas; laceraciones con exposición de tejido; fractura de la cadera y de uno de sus brazos. Tal fue el dictamen médico entregado en esa fecha. Después de ser intervenido quirúrgicamente fue internado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), en donde permaneció hasta el pasado 20 de enero.

Hoy han pasado ya más de cinco meses desde que los galenos que lo atendieron le dieron la orden para que fuera intervenido quirúrgicamente en su pierna izquierda. Requiere una cirugía con injerto óseo, como única esperanza para volver a caminar. Pero el procedimiento no ha podido realizarse, gracias a la negligencia y mala atención de su EPS y de algunos centros hospitalarios adonde ha sido remitido; desde hace 20 días tuvo que solicitar salida voluntaria del último centro médico al que había sido trasladado. Hoy reposa en la casa de un familiar en la ciudad de Bogotá, sin trabajo, sin autorización para el procedimiento quirúrgico y sin dinero para su manutención y la de su familia.

En entrevista para este medio periodístico, Luis Alfonso expresó su ferviente deseo de volver a caminar, practicar el fútbol, montar en bicicleta y trabajar para construir la casa de sus sueños para su familia. Todas esas ilusiones le fueron arrebatadas de manera infame por un irresponsable que lo atropelló, y enseguida lo dejó abandonado a su suerte. «Es muy triste verme así, siento impotencia por no poder caminar», expresó, acongojado, Luis Alfonso.

Luis Alfonso García padece un trauma en la tibia y el peroné, y requiere con urgencia una cirugía de injerto óseo como única posibilidad de que un día pueda volver a caminar

La empresa en la que laboraba le pagó seis meses de incapacidad, luego le manifestó que, como lo dicta la ley, deberá entenderse con el fondo de pensiones

Las personas que deseen colaborar con Luis Alfonso García Buitrago, con algún tipo de donación, se pueden comunicar con él a través del celular 320 311 4011