Reportero de los Hechos

Fuerte choque dejó cuatro muertos y un herido

Fuerte choque dejó cuatro muertos y un herido

Dos hombres y dos mujeres fueron las víctimas mortales del aterrador accidente

Caía la noche. Los viajeros que transitaban sobre la carretera nacional que comunica a los municipios de Granada y San Juan de Arama, hacían su recorrido en completa normalidad.
Berenice Mancipe Pinzón, una de las víctimas mortales, salió desde muy temprano de la finca, ubicada en la vereda Guayabal, entre la vía San Juan de Arama y el centro poblado de El Vergel. Ella era la encargada de administrarla, junto a su esposo, Misael, quien, desconsolado, hoy llora su partida prematura.
Estando en el municipio de Granada, adonde se había desplazado para asistir a una cita médica, recibió una llamada de su patrona, la dueña de la finca, doña Ercilia Jiménez de González, quien le dijo que no se fuera, que la esperara pues ella la llevaría en su camioneta hasta la hacienda ya que iba para allá a darle vuelta al lugar para ver cómo iban las cosas.

Efectivamente, así sucedió. Ercilia, que viajaba en la camioneta Sangyong, de placa JDS-430, en compañía de su hermano, que, además, era su conductor, identificado como Martín Jiménez; y un trabajador de confianza, identificado como Luis Pardo, recogieron a Berenice, y emprendieron el viaje, que resultaría mortal.
A las 6:45 de la tarde, en el sector conocido como Palma Seca, en jurisdicción de San Juan de Arama, una de las llantas del vehículo se estalló, ello ocasionó que Martín perdiera el control del volante y el automotor invadiera el carril contrario; chocó, seguidamente, de frente con la camioneta Nissan Frontier, de placa DGO-559, que se movilizaba en sentido hacia San Juan Granada. Ese carro era conducido por Luis Alfredo Ramos, quien también resultó lesionado, y tuvo que ser trasladado al Hospital Departamental de Granada.
Luego del choque el pánico se apoderó de los transeúntes, que, asombrados y consternados, detenían su recorrido y se acercaban para ver lo que acababa de suceder. La escena era, sin duda, desoladora, triste, dramática y mortal: la camioneta en la que viajaban Berenice, Ercilia, Luis y Martín, se había volcado; cayó a una zanja, a orilla de la carretera. El fuerte impacto ocasionó la muerte instantánea de sus cuatro ocupantes.
Entre tanto, la camioneta Nissan, en la que se movilizaba Luis Alfredo, quedó sobre la vía balanceándose sobre dos de sus llantas. A su lado, sobre el pavimento, estaba, tendido y malherido, Luis; se evidenciaban, además, los restos de la carga, la cual quedó regada en lo ancho de la carretera.
Minutos después los organismos de socorro hicieron presencia en el lugar, evacuaron a Luis y dejaron a disposición de la Fiscalía el levantamiento de los cuatro cuerpos sin vida.
Según informaron las autoridades, la falla mecánica, en complicidad con la alta velocidad con la que se desplazaban los vehículos, habrían sido las causas de la tragedia.
Los carros fueron inmovilizados y puestos bajo custodia de la Fiscalía en un parqueadero del municipio de Granada (Meta).
¿Quiénes eran las víctimas?
Reportero de los Hechos tomó contacto con una amiga de Ercilia Jiménez, quien manifestó de primera mano su tristeza y asombro al enterarse de la fatal noticia.
Ercilia Jiménez de González superaba los 75 años, era la propietaria de la finca hacia la cual se dirigían cuando sucedió el accidente. En la propiedad rural, que había adquirido hacía más de 25 años, se cultivan cítricos y ganado. A pesar de que todos sus negocios y la economía los tenía en el Llano, la mujer residía desde hacía varios años en la capital del país; ocasionalmente, viajaba a ese sector para percatarse que sus negocios marcharan con normalidad. «Era una mujer excelente en todo el sentido de la palabra», manifestó una de sus amigas.
La mujer también se refirió a Berenice Mancipe Pinzón como una dama ejemplar, excelente esposa, madre y ser humano. Era una mujer que contaba con la suerte de tener una familia admirable, católica y unida. Ella, junto a su esposo, era la encargada de administrar la finca de propiedad de Ercilia. Tenía dos hijos, a quienes cuidó, protegió y amó hasta el último instante de su vida.
Luis Pardo era un trabajador al servicio de Ercilia. Siempre la acompañaba, y realizaba labores de construcción y demás oficios. Él, aparentemente, fue recogido por su patrona ese mismo día en el municipio de Guamal para emprender aquel viaje sin retorno.
Martín Jiménez era el hermano de Ercilia, su compañero, amigo y conductor fiel y entregado. Adonde quiera que ella decidiera ir, él la acompañaba para velar siempre por su bienestar e intereses.
Las exequias de Berenice fueron realizadas en Santander, y el cuerpo sin vida de Ercilia fue trasladado a Bogotá, donde familiares y amigos les dieron el último adiós.

Las cuatro personas, que viajaban a bordo de la camioneta Sangyong, fallecieron en el lugar del accidente

El fatal accidente sucedió en horas de la tarde del martes 22 de agosto, en el sector conocido como Palma Seca, sobre la vía nacional que une a los municipios de Granada y San Juan de Arama

Ercilia era la propietaria de la finca hacia donde se dirigían al momento del accidente. Martín era su hermano y conductor; Luis era su empleado, y Berenice, la administradora de la finca