Reportero de los Hechos

Entra en vigencia el nuevo Código de Policía

Por: Giancarlo Mijaíl Baena Rubio / Abogado conciliador, especialista en Derecho Penal y Ciencias Forenses / Universidad Católica de Colombia

Desde el próximo lunes 30 de enero empezará a regir la Ley 1801 de 2016, o nuevo Código Nacional de Policía y Convivencia. En esa nueva legislación se establecen algunas facul­tades para el desarrollo de las funciones de la Policía y para el cumplimiento de su deber; así mismo, se señalan sanciones para múltiples conductas inde­bidas, que son de cotidiana ejecución. Por ejemplo, no recoger las heces de las mascotas.

La finalidad de ese código es mejorar el comporta­miento cívico, auspiciar la convivencia, disminuir la violencia y el índice de va­rios delitos, como el hurto de celulares y las lesiones personales y homicidios a consecuencia de riñas. Sin embargo, se ha generado mucha controversia entre quienes temen que el nue­vo código le confiera a la Policía facultades arbitra­rias, lo que se aclarará más adelante.

Las multas se dividen en generales y especiales, ca­tegorías de las cuales solo vamos a tratar la primera. Las multas generales son de 4 tipos: tipo 1, de 4 sa­larios mínimos diarios le­gales vigentes (s.m.d.l.v), equivalente a $98 362; tipo 2, de 8 s.m.d.l.v, equivalen­tes a $196 724; tipo 3, de 16 s.m.d.l.v, que asciende a $393 449; y la tipo 4, con 32 s.m.d.l.v., con el valor más alto; $786 898.

Sin más preámbulos indi­caré algunas de las prin­cipales sanciones y facul­tades nuevas del Código de Policía, conforme a los derechos que se pretenden proteger y algunas sancio­nes que se impondrán.

El Artículo 27 trata de los comportamientos que po­nen en riesgo la vida e in­tegridad de las personas. Por entenderse contrarios a la convivencia, se sancio­nan de la siguiente forma:

-Reñir, incitar o incurrir en confrontaciones violen­tas que puedan derivar en agresiones físicas; portar armas, elementos cortan­tes, punzantes o sustancias peligrosas, en áreas comu­nes o lugares abiertos al público y sin justificación; o portar armas neumáti­cas, de aire, de fogueo, en lugares abiertos al público con aglomeración de per­sonas. (Tipo 2).

-Lanzar objetos o sustan­cias peligrosas a perso­nas, que les puedan causar daño. (Amonestación).

-Agredir físicamente a per­sonas por cualquier medio. (Tipo 3).

-Amenazar con causar un daño físico a personas por cualquier medio. (Progra­ma comunitario).

– No retirar o repa­rar, en los inmuebles, los elementos que ofrezcan riesgo para la vida e inte­gridad. (Medidas correcti­vas sobre el inmueble).

Los comportamientos que afectan la seguridad y los bienes en relación con los servicios públicos están regulados en el Artículo 28 del código. Entre algunos sanciona:

-Arrojar en las redes de alcantarillado, acueducto y de aguas lluvias, cualquier objeto que altere u obs­truya su normal funciona­miento. (Tipo 4).

Una de las regulaciones que ha causado más polé­mica al entrar en vigencia el Código de Policía es el Artículo 33, que aborda los comportamientos que afectan la tranquilidad y las relaciones respetuosas de las personas. La preocupa­ción para muchos es frente a esas causales, aplicables a lugares de habitación y cuando se afecte el sosie­go con:

-Sonidos o ruidos en activi­dades, fiestas, reuniones o eventos similares que afec­ten la convivencia del ve­cindario, cuando generen molestia por su impacto auditivo; o cualquier medio de producción de sonidos o dispositivos o accesorios o maquinaria, que produz­can ruidos desde bienes muebles o inmuebles, sal­vo que sean en construc­ciones o reparaciones en horas permitidas.

En cualquier caso podrán las autoridades de Policía desactivar, temporalmente, la fuente del ruido en caso de que el residente se nie­gue a desactivarlo. Con eso se aclara que primero se hace una solicitud formal, y en caso de renuencia se tomarán las respectivas medidas.

El Artículo 35 es una de las principales sanciones que regula los comportamien­tos que afectan las relacio­nes entre las personas y las autoridades. Sanciona, entre otros:

-Irrespetar a las autorida­des de Policía, con multa tipo 2.

-Incumplir, desacatar, des­conocer e impedir la fun­ción o la orden de Policía, o impedir, dificultar, obsta­culizar o resistirse a proce­dimiento de identificación o individualización, por las autoridades de Policía; o utilizar inadecuadamente el sistema de número único de seguridad y emergen­cia, se sanciona con multa tipo 4.

Respecto al procedimiento de identificación, circula información sobre la obli­gatoriedad de portar la cédula de ciudadanía. De no hacerlo el ciudadano podría hacerse acreedor a una sanción tipo 2. Esa medida surge de una am­plísima interpretación del artículo 35.

Quiero precisarles a los lectores que esta informa­ción no es del todo cierta. En ninguna parte del códi­go se especifica así. Sí re­comiendan las autoridades portar la cédula para, en caso de que sea solicita­da por ellas, o en caso de algún incidente, se pueda gozar de su identificación plena, y evitar que, al no portar tan esencial docu­mento, lo conduzcan para poder establecer su plena identidad.

El Artículo 95 habla de los comportamientos que afectan la seguridad de las personas y sus bienes relacionados con equipos terminales móviles, lo cual incluye compra y venta de celulares hurtados, modi­ficación y alteraciones ile­gales, tener, poseer, entre otras. Se aplican multas desde tipo 2 hasta de tipo 4.

Referente a las mascotas se busca hacer un control más efectivo para evitar muchos inconvenientes que suceden con esos animales. Existen compor­tamientos que ponen en riesgo la convivencia con las personas, por la tenen­cia de animales. Se sancio­nan en concordancia con el Artículo 124, así:

-Omitir la recogida de los excrementos de los anima­les, o dejarlos abandona­dos después de recogidos, o permitir que animales o mascotas esparzan, parcial o totalmente, en el espacio público o zonas comunes, el contenido de las bolsas y recipientes para la basu­ra, una vez puestas para su recolección. (Multa tipo 1).

-Trasladar un canino de raza potencialmente pe­ligrosa en el espacio pú­blico, zonas comunes o en los lugares abiertos al público o en el transporte público en que sea permi­tida su estancia, sin bozal, traílla o demás implemen­tos establecidos por las normas vigentes. (Multa tipo 2).

El Artículo 126 de esa nor­ma regula cuáles son los canes potencialmente pe­ligrosos.

Por último, también muy llamativo, es el Artículo 163, que da la facultad de ingreso a un inmueble, sin orden escrita, de la Policía. Podrá penetrar en los do­micilios, sin mandamiento escrito, cuando fuere de imperiosa necesidad. Se describen seis causales que se deben acatar para que eso suceda. Se des­miente así que la Policía pueda ingresar arbitraria­mente a casas o aparta­mentos.

Es muy amplia la gama de sanciones que contie­ne este código. También reglamenta el orinar o de­fecar, o la ingesta de licor en espacios públicos. Con­súltelo y evite ser multado.