El ají no les pica, la lengua sí

Por: Anyi Carolina Montiel

No debería ni realizar la pre­gunta, pero al fin y al cabo lo hago ¿Quién conoce, o mejor dicho, quién ha teni­do el privilegio de picarse la lengua?

Hablando de una manera muy moderna, lo único que se puede sentir en ese mo­mento es calentura, pero no de excitación sexual; si no, del fuerte calor que se siente en la lengua; esto es debi­do a las sensaciones que aparecen cuando comemos, y es ahí, cuando se activan los receptores sobre la su­perficie de las papilas gus­tativas, etcétera; no voy a charlar de este proceso, sino de aquellas personas que les pica la lengua al hablar más de lo normal.

Creo que todos hemos co­nocido aquella persona que habla y habla y sigue ha­blando, bla, bla, bla…, no podemos decir que a veces no nos traman con cada una de las historias y anécdotas que cuenta. En algunas oca­siones es un privilegio tener estar personas que alimen­tan la vida de risas y bue­nos momentos, pero están aquellas, que llegan ‘como Pedro por su casa’, sin tener ninguna autoridad a hablar de una manera exagerada y causando daño a los demás.

Hoy en día estas personas son conocidas como chis­mosas, pero porqué son así, simplemente por dos ra­zones, primero, porque se creen la ‘última Coca Cola del desierto’ y por último, siempre quieren hacerle mal al prójimo, y que sucede cuando se actúa mal, pues ahí está la respuesta, les va mal.