Condenado joven que fue detenido cuando pretendía cometer un homicidio

Foto cortesía.

El muchacho se movilizaba en un taxi acompañado de un menor de edad. El conductor del vehículo fue quien los delató

Los hechos que llevaron a la condena de Daniel Octa­vio Sánchez Carrillo, de 23 años, sucedieron a las 10 y 30 de la noche del 2 de mayo de 2016, en la calle 21 número 16-31 del barrio El Amparo de Granada Meta.

De acuerdo con lo relatado por la Fiscalía, por el lugar se movilizaba un vehículo de servicio público tipo taxi de placa TFK – 739, el cual era conducido por un hombre quien se acercó a la patrulla que prestaba vigilancia por el sector y les solicitó a los policías que registraran a los dos pasajeros que transpor­taba en la parte trasera, ya que momentos antes dentro del vehículo habían manifes­tado que iban a «quemar» o asesinar a una persona. De inmediato los uniformados registraron tanto al vehí­culo como a los ocupantes quienes fueron identificados como Daniel Octavio Sán­chez y un adolescente de 16 años. En el asiento trasero, es decir en la silla que se movilizaba Daniel y el menor de edad, fue encontrada un arma de fuego tipo revólver, calibre 38, con 6 cartuchos para la misma, sin su res­pectivo permiso para su porte.

En su declaración el taxista, manifestó, que para la fecha de los hechos, él recogió a un joven en el Hospital De­partamental de Granada, y este le dijo que lo llevara a El Amparo. Ya en el camino, el pasajero recibió una lla­mada y le solicitó que parara a recoger a otro joven que lo estaba esperando: estando ya el otro muchacho en el vehículo, ambos le manifes­taron que los llevara hasta «La Troncal», y fue en ese momento cuando escucho que entre ellos se decían; «Mírelo ahí» y el menor de edad le decía al Daniel Oc­tavio, «quémelo, quémelo», y al ver el menor de edad que Sánchez Carrillo, no pudo dispararle, le quitó el arma y le dijo «venga que yo si quemo», y fue justo en ese momento cuando logró observar la patrulla y pedir ayuda.

Posterior a la captura y aprehensión, los jóvenes fueron presentados a au­diencias preliminares: sien­do el menor de edad puesto en libertad y Daniel enviado a la cárcel. Meses después, el imputado, solicitó firmar preacuerdo de aceptación de cargos con la Fiscalía, razón por la cual el pasado 1 de diciembre, fue sentenciado por el juez de conocimiento de Granada a pagar una pena de prisión de 72 meses, por hallarse y declararse cul­pable del delito de tráfico, porte, tenencia de armas de fuego o municiones.