Condenado hombre que violó a su hijastra

En la época de los hechos, la niña contaba 10 años. El juez de conocimiento de Granada lo condenó a 20 años de prisión

La sentencia de primer instancia fue realizada en días pasados en las ins­talaciones del palacio de justicia de Granada Meta, mismo municipio en don­de por más de un año la pequeña fue sometida a las aberraciones sexuales.

De acuerdo con el fallo, la pena que el constructor de casas, identificado como Rodrigo Fonseca Parra de 39 años, deberá pagar es de 250 meses de prisión, luego de que la Fiscalía lo hallara responsable como autor intelectual y mate­rial del delito de acceso carnal abusivo con menor de 14 años agravado, en concurso homogéneo y sucesivo con el mismo comportamiento.

Los hechos materia de investigación, se conocie­ron mediante la denuncia interpuesta el 25 de mar­zo de 2015 por la tía de la menor víctima, quien a la fecha se encontraba vi­viendo con ella en la ciu­dad de Bucaramanga. En su declaración, la mujer señaló que la niña le ma­nifestó que su padrastro Rodrigo Fonseca, abusaba sexualmente de ella.

En entrevista con psicó­logo, la víctima confesó que era ultrajada sexual­mente cuando estaba en el hospital recuperándose de unas quemaduras que había sufrido, o cuando Rodrigo llegaba borracho. Dicha conducta se pro­longó y repitió por varios meses, siendo violada por última vez a mediados de noviembre de 2014.

Su captura se llevó a cabo en horas de la mañana del miércoles 6 de abril de 2016, por unidades del CTI, de Granada. De acuerdo con información revelada por las autori­dades, los atropellos se­xuales contra la niña se iniciaron el 30 de marzo de 2014, fecha en que Fonseca llegó borracho a casa y la tomó a la fuerza, le tapó la boca y la accedió brutalmente.

Fue casi un año de ho­rror que tuvo que vivir la indefensa niña, que era atacada por ese monstruo aberrado. Pero fue solo hasta febrero del 2015, que una tía de la víctima vino a Granada de paseo, y estando en casa la niña le pidió que se la llevara, que ella quería estudiar y salir adelante. Con autori­zación de la mamá la tía se la llevó, y estando en Bu­caramanga, debido a va­rios rumores que corrían entre la familia respecto a los posibles abusos de Rodrigo contra su sobri­na, ella decidió enfrentarla y preguntarle; La menor, en medio del miedo y del dolor, le confesó a su tía todos los vejámenes a los que durante todo ese tiempo había sido some­tida.

La niña también le confe­só a su protectora que su madre tenía conocimiento de lo que su padrastro le hacía, pero que aun así no le importaba nada. «Yo le decía a mi mamá, y ella peleaba con él, le sacaba la ropa a la calle, pero a los pocos días de nuevo lo metía a la casa», afir­mó la pequeña víctima en su declaración. Asimismo agregó que su verdugo la atacaba cuando él estaba borracho, o rabioso, y que en varias ocasiones, la obligó a practicarle sexo oral.

Destacado:

En su confesión la niña señaló que su madre tenía conocimiento de lo que su padrastro le hacía, pero que aun así no le importaba nada. «Yo le decía a mi mamá, y ella pelea­ba con él, le sacaba la ropa a la calle, pero a los pocos días de nue­vo lo metía a la casa».

El hoy condenado, es natural de Cómbita (Boyacá). Para la fecha de los hechos y de su captura, residía en el barrio El Bosque, de Granada.