Como llegaría el verdadero desarrollo integral a la región del Ariari

Este es el punto de vista de Juan Diego Muñoz Cabrera

El docente universitario, exsecretario de Educación del Meta, y posible precandidato a la Gobernación, expuso ante Reportero de los Hechos, algunas de las estrategias que a su parecer se deben implementar para que el Ariari, logre llegar a un verdadero desarrollo integral. Los valores y la educación, son sus principales argumentos y factores en los que se debe fortalecer la región.
«Comprendemos la globalización como proceso económico, tecnológico, político, social, empresarial y cultural, con base en comunicaciones expeditas que promueven relaciones fluidas entre países con el objetivo de unir mercados, sociedades y culturas, logrando intercambios en tiempo real, lo cual ha determinado liderazgo de quienes han ganado espacio con los avances de la ciencia y la tecnología en las comunicaciones y el desarrollo económico.
De otra parte, la planeación es un proceso dinámico aplicado a un entorno y contexto específicos, permite estructurar metas temporalizadas, caracterizado por la flexibilidad, porque juicios valorativos en cada etapa permiten redefinirlo.
Para lograr integralidad del desarrollo, además de planeación y globalización, debemos formar y capacitar con pertinencia el mayor y mejor recurso que lo hace posible: el talento humano.
Se deben formar excelentes seres humanos y a la par técnicos, tecnólogos y profesionales idóneos. Esto se logra con educación, sustentada en un fuerte esquema de principios y valores desde el hogar y la escuela, entre ellos la ética como eje rector, para que los saberes que adquiera esa persona puedan tener un fin meritorio con cada acto humano.
El desarrollo humano y económico integral y sostenible, será exitoso con resultados temporalizados si protege y conserva todas las formas de vida. No podemos implementar modelos de desarrollo que destruyan, debemos producir protegiendo la vida.
A manera de conclusión, apoyamos el desarrollo humano y económico integral y sostenible, soportado en la formación del talento humano con principios y valores, vinculado a procesos de planeación, utilizando los avances de la ciencia y la tecnología en todas sus etapas, para ser competitivos en la dinámica de la globalización.
Con base en estos principios generales orientadores y teniendo en cuenta que la región del Ariari en el Meta, compuesta por tres subregiones fisiográficas, se debe constituir en un nodo de desarrollo que le brinde soporte económico al departamento por su potencial turístico, productivo agropecuario y agroindustrial, debemos hacer una revisión de sus actuales condiciones.
Inicialmente, el Ariari merece especial atención desde las entidades de gobierno, porque la región presenta actualmente altas tasas de pobreza multidimensional en la zona rural de sus municipios, especialmente: Fuentedeoro, San Juan de Arama y Puerto Rico.
Igualmente, existen otros factores que deterioran el tejido social, como la baja oferta educativa en la zona rural por restricciones presupuestales desde el nivel central, desplazamiento de población a zonas urbanas por factores múltiples, entre ellos oferta de vivienda de interés social en la zona urbana, alta tasa de trabajo rural informal, presencia del conflicto armado en varios municipios, cultivos ilícitos y títulos mineros al interior de la frontera productiva, especialmente en Puerto Lleras afectando 5.210 hectáreas.
Así mismo, existe una pobre titulación de predios y alta subutilización del área cultivable al interior de la frontera agrícola, baja asistencia técnica a los productores y pequeños empresarios, alta dedicación de áreas con vocación agrícola a la ganadería de baja intensidad y cultivos industriales, disminución del área sembrada en los últimos años por la desaceleración económica del país, pocos recursos destinados al crédito para pequeños productores, exigua infraestructura de servicios agropecuarios y para la generación de valor agregado y limitado acceso a los mercados nacionales por falta de planeación y organización sectorial.
De otra parte, se reconoce baja cantidad de investigadores y grupos de investigación asociados al sector agropecuario. A la par, se registra una pobre presencia de profesionales agropecuarios, especialmente postgraduados en el Ariari. Talento humano capaz de dar soporte al turismo, es un trabajo por hacer.
La institucionalidad que apoya a los municipios es pobre y la que llega esta atomizada y sin congruencia con planes de desarrollo sectoriales, que en el peor de los casos ellos no existen. La capacidad instalada en los municipios es limitada, pues sus ingresos son demasiado limitados.
Con cifras oficiales del año 2016 y a manera de referencia para visualizar el peso de la región del Ariari, frente a la producción de todo el departamento, tomo los cultivos de plátano y frutales para hacer un elemental ejercicio comparativo, lo cual valida su condición de nodo de desarrollo económico con gran peso en la economía departamental.
El plátano se siembra en el departamento en 17.593 hectáreas, de las cuales 13.990 (79.52%) son de la región del Ariari. De este total, el área departamental cosechada es de 16.639 hectáreas y en la región del Ariari es de 13.937 (83.76%). La producción total en toneladas a nivel departamental es de 302.607 y en la región del Ariari es de 254.712 (84.17%).
Los frutales (cítricos, aguacate, piña, papaya, mora, maracuyá, lulo, guayaba, guanábana y frutos exóticos como arazá, mangostino y pitahaya) se siembra en el departamento en 17.751 hectáreas, de las cuales 9.557 (53.84%) son de la región del Ariari. De este total, el área departamental cosechada es de 13.943 hectáreas y en la región del Ariari es de 8.149 (58.45%). La producción total en toneladas a nivel departamental es de 328.826 y en la región del Ariari es de 182.884 (55.62%).
En los dos casos, la producción es en fruto fresco y no se registran procesos de transformación que les de valor agregado.
Menciono esta realidad, no a título de inventario de factores que afectan el desarrollo de la economía de la región del Ariari, lo hago porque éstos y otros elementos diagnósticos nos deben llamar la atención para generar soluciones estructurales desde la institucionalidad estatal, los gremios y demás organizaciones sociales y políticas.
Por ejemplo, considero que la base de toda propuesta de desarrollo económico debe ser la formación y educación del talento humano con pertinencia. El conocimiento que adquirí en el ejercicio como Secretario de Educación del Meta, me da elementos de juicio y autoridad para expresarlo, pues recorrí todo el departamento y conocí en detalle sus fortalezas y debilidades. Para mencionar un aspecto, es altamente frustrante para los jóvenes que se gradúan como bachilleres no poder continuar sus estudios, porque sólo el 5% de ellos ingresan a cursar estudios universitarios. El restante 95% quedan expuestos a la ilegalidad en todas sus formas y engrosar las filas de la pobreza. Así no se construye futuro en paz.
En el Ariari, gracias a su potencial hídrico y calidad de tierras debemos ofertar programas académicos relacionados con actividades económicas de la producción, transformación y comercialización de productos agropecuarios y agroindustriales, respondiendo a procesos sostenibles y empresariales competitivos. Conozco, por vinculación directa en estas actividades, lo cual me permite opinar con conocimiento del sector y de la región del Ariari.
Igualmente, la oferta académica en áreas que le brinden soporte al turismo en los diversos servicios, porque la región posee innumerables atractivos naturales. Por tanto, la oferta educativa debe ser universal y de calidad desde los primeros niveles, hacer una exploración vocacional y ofertar desde la educación media y media técnica, las áreas de formación para apoyar estas actividades económicas, con enlaces propedéuticos para que los niveles de educación terciaria, superior y posgraduada culminen el proceso de formación integral y calificado.
Igualmente importante, es la infraestructura productiva, porque la producción limpia debe culminar con transformación de la materia prima para ser competitivos en mercados nacionales e internacionales con productos y sello propios.
Con estos mismos principios debemos desarrollar el turismo en varias modalidades de manera responsable con el medio ambiente. Reconocemos que el sector turístico en el Meta es joven, por lo cual debemos estructurarlo e incorporarlo como alternativa promisoria del desarrollo socioeconómico y cultural.
El turismo es proveedor de servicios, generador de muchos puestos de trabajo y de distribución de riqueza. El 100% de los clientes de los servicios turísticos y visitantes a destinos turísticos, eligen los lugares y servicios, por recomendación de personas confiables; de allí que la calidad de los servicios, las excelentes condiciones de las multiatenciones, variedad y calidad del ocio que se brindan, deben proporcionar satisfacción a los usuarios, lo cual caracteriza la oferta puesta en el mercado nacional e internacional, a través de operadores especializados en cada uno de los eslabones de la cadena.
Tenemos atractivos turísticos naturales en gran número, lo que nos permite tener ventajas comparativas. Sin embargo, esta todo por hacer en términos de la oferta turística y la infraestructura de servicios. Debemos intervenir zonas productivas y turísticas con servicios y una red vial por ejemplo, de impacto múltiple, que además de conectividad terrestre sea soporte del desarrollo económico y turístico.
El turismo debe ser prioridad para el gobierno, departamental y municipales, por la generación de motores de desarrollo económico, que debe reemplazar ingresos de recursos provenientes de los hidrocarburos, por ser fuente finita e incierta y que por su alta contaminación ambiental, condición que lo hace reemplazable prontamente.
Todo debe tener una valoración y visión de desarrollo integral sostenible. Por ésto considero que el territorio debe ser objetivo prioritario para organizarlo, ordenarlo y establecer principios sostenibles de su uso en el desarrollo humano y económico.
La democratización de la tenencia de la tierra, la titulación y la asistencia técnica, son prioridades que construyen soluciones estructurales, junto con la construcción de un fuerte tejido social capaz de afrontar los retos.
La oferta educativa en todos sus niveles debe llegar a la población con estrategias de asequibilidad, calidad y cobertura universal. Es con educación que el desarrollo económico integral y sostenible es posible.
La integración de sectores, gremios, capitales, academia e investigación aplicada, deben darle prosperidad a la economía del Meta desde el Ariari».
¡No debemos hacer lo posible, debemos hacerlo posible con educación!.